Viaje atravesando el Amazonas en Coche

El increible viaje de Jose Luis - 4ª parte -

En coche a traves del amazonas.

En mi primer viaje por esos lares, Yo no estaba claro de donde munirme del vital líquido. Mi provisión alcanzó para los dos días mal calculados por mí. Luego me bebí los jugos de las latas de arvejas y demás y también el jugo azucarado de una lata de piña en almíbar, que por supuesto me dio más sed, Luego haciendo de tripas corazón me bebí el contenido de una botella de plástico descartable de 2 litros que en una oportunidad había contenido Coca-Cola y que hacía 6 (seis) meses como mínimo que estaba aguantando calor en el compartimiento del motor del carro, sujeta por la bandeja del motor del limpiaparabrisas como reserva para el radiador.
Cuando el tibio líquido a más temperatura que la corporal, pasó por el garguero, sentí una gran aprensión, pero asimismo comprobé el alivio de mi sed saciada.
Y cuando se acabó... -¡Ahí comenzó Cristo a Padecer! ...Pero, como la necesidad es la madre de la sabiduría comencé a razonar, a preguntarme y responderme a mí mismo.

Recuerda que te comenté, perdón, creo haberte comentado. ------------------ Intervalo ------------------ Revisé el mail que te envié anteriormente. No definitivamente no te comenté que mi ex-esposa aguantó el viaje desde Margarita hasta Manaus. En esa Ciudad decidió tomarse un avión hasta Buenos Aires y allí esperarme. Introdujo a la perrita pequinesa que nos acompañaba dentro de un bolso de mano y se montó en el avión. -Menos mal que me quedé esperando a ver como despegaba.
La aeronave comenzó a taxear y de repente veo en la distancia que se detiene, acercan una escalera rodante, desciende mi esposa azarada con su bolso de mano y un sobrecargo.
Se dirigen ambos a las oficinas, y ella me vé y comienza a agitar la mano. El sobrecargo me grita avisándome, toma el bolso de mi esposa corre hacia mí y me lo entrega y ahí veo la cabeza de la perrita Ludi asomando por el cierre de cremallera. No hay nada más que explicar. Vuelve a ser mi compañera de viaje.
El sobrecargo se regresa donde quedó Ella parada en medio de la pista de taxeo, se dirigen nuevamente al avión, quitan la escalera y parte.
Bueno, Ludi, vámonos, que tenemos un montón de kilómetros por delante ------------------

Retomo el hilo con la acuciante sed acechándome y mis acalorados razonamientos: Me vienen a la mente mis rutinas de supervivencia de hace muchos años cuando estaba haciendo el servicio militar en el Norte de Argentina. -¿Como se las arreglan los animales del bosque? respuesta: -Beben agua del charco! En ese momento Ludi, se acerca a un charco sobre el barro del camino y comienza a beber.
-Si la perra bebe, es que ese agua es buena. -¿Verdad? -¿Acaso los indígenas no hacían cacharros con barro secado al sol. Y si por éste solitario camino no pasa nadie que contamine el agua que llovió la noche anterior, y yo la saco cuidadosamente del charco con una totuma procurando no remover el fondo... -¿Por qué no? -¿Acaso el barro del camino, mientras nadie lo contamine, lo agite y lo mezcle no es igual al cacharro de los indígenas?
-Bebí, llené todos mis peroles, y en honor a la verdad, luego, en ningún momento sentí retorcijón de vientre, ni apretón de tripas, ni nada que presagie diarrea.

Hasta la próxima

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